Nosotros, la gente, peleamos por nuestra existencia.
No nos creemos perfectos pero somos libres.
Soñamos nuestros sueños solos y sin resistencia.
Desvaneciéndonos como las estrellas que queremos ser.
Sabes que no quise decir lo que acabo de decir.
Pero mi dios se despertó del lado equivocado de su cama.
Y ahora ya no importa...
Porque poco a poco, te dimos todo lo que soñabas.